EL PODER DE CONSTRUÍR MENSAJES


Por Andrei Maldonado
Basado en el texto “El análisis del contrato de lectura, un nuevo método para los estudios del posicionamiento de los soportes media”, de Eliseo Verón.

The proper use of the words in the construction of sentences, phrases and messages not only is useful for those who are directly engaged in areas related to writing or literature (writers, journalists, etc.). Fascinating knowledge in many different areas apply the use of spelling, grammar, and oral tradition to obtain economic and informational purposes.

Quizás no somos buenos lectores porque en principio, no somos buenos escritores; y viceversa. Una situación nos lleva a la otra. Lo que nos hace pensar ¿Qué hay detrás de un proceso de comunicación en relación emisor-receptor? Es deber del comunicólogo poder encontrar las bases de esta condición a fin de aplicarla en su campo social; entender la clase de herramienta que tiene entre manos una vez que está frente a un teclado o lleva un bolígrafo en la mano. Aún, el periodista gráfico y el fotógrafo están ante la responsabilidad de conjuntar el arte visual de la fotografía con los adecuados argumentos gramaticales.

Eliseo Verón, cuando habla de “Contrato de lectura”, hace referencia a esta parte donde el texto que acompaña a una foto nota, es pie de fotografía o el título de la misma, condiciona la forma en que el receptor desarticula lo que se quiso decir en dicha foto.

En el texto “El análisis del contrato de lectura, un nuevo método para los estudios del posicionamiento de los soportes media”, Verón comenta cómo es que la forma en que enviemos el mensaje al oyente va deformando la interpretación de dicho código.
Si bien mucho tiene que ver el grado de entendimiento y conocimiento del tema por parte del público, no debemos olvidar los preceptos básicos que desde antes de Cristo Aristóteles manifestaba en “El arte de la retórica”: el ethos (orador) se vale de la retórica para hacer llegar su mensaje (logos) al pathos (público receptor).

En dicha retórica, se emplea, según el filósofo griego, el inventio (saber lo que hay que deci para convencer o emocionar) para después, a través del dispositio, dar orden lógico a los argumentos mediante el exordio, la narración, la demostración y el epílogo del discurso. Una vez hecho esto, el orador debe echar mano del elocutio (elocución) para definir finalmente el discurso que emitirá para persuadir al receptor.

Tales definiciones, sumamente vigentes en la actualidad en áreas tan modernas como la mercadotecnia y la publicidad, hacen conjunto con las condiciones de relación semántica y contextual que Eliseo Verón plantea como “contrato de lectura”.

Así como en la fotografía y la oralidad, el orden en que se emitan los mensajes provocará reacciones diversas en el receptor. Un ejemplo claro está en los títulos y cabeceras de notas periodísticas, los títulos en las portadas de revistas y los resúmenes noticiosos. Un buen título, basado en el previo análisis del público al que va dirigido, atrapará de inmediato la atención, ya sea por medio de facultades de orden, de admiración, pregunta, interpelación, invitación, consejo, posicionamiento, terceras personas y de orden impropio.

Sin duda alguna que las palabras y su correcta utilización forman parte del entramado de contratos sociales que da base a las sociedades modernas, y que todos estamos inmersos a ellas y a los mensajes que con ellas se generan. Sin embargo, para quienes estudiamos Comunicación y sus ramificaciones, resulta aún más imprescindible no solo conocer estos conceptos, sino engendrar en nosotros la capacidad de generarlos.

Dejar de ser solo consumidores de emisiones y tener la facultad de engendrar nuestros propios mensajes.

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