Sobre "Mientras agonizo", de William Faulkner

por ANDREI MALDONADO

“Mientras agonizo” es una novela del escritor norteamericano William Faulkner, considerado uno de los más grandes literatos de los Estados Unidos. La novela se desarrolla en el condado imaginario de Yoknapatawpha County, en Misisipi, basado en los lugares donde Faulkner nació y creció.

El relato inicia con los últimos días de vida de la matriarca de la familia Bundren, Addie, la cual muere una vez que todos sus hijos por fin pueden reunirse ante su lecho. Anse, el padre, y los hijos de ambos, Darl, Vardaman, Cash -el más pequeño-, y Dewey Dell, -la única mujer- así como Jewel, el hijo ilegítimo.

Transitan por la historia otros personajes que dan soporte a los diversos escenarios que se van dibujando a través de 59 pasajes narrados por 15 voces diferentes: Peabody, Vernon, Cora, Kale, Eula, Lafe, Samson, Whitfield, Armstid, Lula, Moseley, Snopes, McGowen, Quick, McCallum y Gillespie.

Cada uno tiene una personalidad definida, que conforme avanza la novela, vamos viendo hasta sus más crudas aristas, sobre todo a partir de que deben enfrentar la pérdida de su madre. Aquí florece el tema del duelo, de la ausencia física del ser querido y la presencia de quienes ya están ausentes.

Faulkner hace evidente sus dotes de gran narrador a través del uso del lenguaje coloquial del sur de Misisipi, uniendo sus experiencias de vida con esa pluma tan afinada que lo caracterizó. Hace uso de la realidad sin adornos, sin perderse en metáforas innecesarias, pero sin caer en tramas o lenguajes simples.

Ejemplo de ello es el manejo de varios conceptos de profundidad filosófica, como el amor, la mortalidad, el tiempo, el ser, la nada, entre otros, aspectos a los que los personajes llegan sin hacerse forzado o tedioso, lo que lleva también al lector de una manera natural a sortear las vicisitudes de los personajes.

El tránsito de la familia para llevar el ataúd de su madre y así cumplirle su último deseo, es, a la vez de memorable incluso desde que Cash debe fabricar el ataúd, una alegoría misma de la vida, del tránsito de los muertos hacia el más allá, del ritual. Un viaje cual Dante por el infierno, pero por los pantanos sureños.

Existen citas que son simplemente memorables: "Es como si el espacio que nos separa se hubiera convertido en tiempo: en algo irrevocable. Igual que si el tiempo ya no transcurriera en dirección frontal ante nosotros aminorándose, sino que, por el contrario, corre paralelo entre nosotros envolviéndonos como un lazo."

Considerada como la obra que mejor retrata el recurso literario de “flujo de conciencia” expuesto por Faulkner (ya que gran parte de la historia es narrada desde los pensamientos de cada personaje, haciendo uso del presente inmediato y la analepsis) “Mientras agonizo” es una novela que se disfruta de principio a fin.

¿Qué fue lo que más llamó tu atención de la novela “Mientras agonizo” de William Faulkner? ¿Qué provocó tu particular rechazo o resistencia a la lectura de la misma?

Nadie cuestiona el alcance en el mundo, no solo de la literatura norteamericana, sino universal, de William Faulkner, ni tampoco de la importancia de “Mientras agonizo” como una de sus obras más destacadas. 

Considero que la obra parte de un concepto particular hacia algo más universal, algo que nos lleva a pensar en eso que mencionaba Gardner: el escritor debe creer en lo que escribe, estar comprometido con ello, solo así la obra conecta con el lector, aunque nunca haya estado cerca del bayou.

Además de generar un relato entretenido, lleno de arcos dramáticos y recursos literarios nutridos, la obra de Faulkner alcanza tintes filosóficos al tratar algunas cuestiones como ¿Qué es de nosotros al morir? ¿Seguimos siendo algo o ya pertenecemos a la nada? ¿Qué es eso que llamamos vida?

Sin embargo, debo reconocer que hubo ciertas resistencias al iniciar la lectura, como lo es mi poca afinidad a la literatura estadounidense, y en general a la cultura de dicha sociedad, lo que me daba poco contexto para abordar esta obra, más allá del reconocimiento hecho por la crítica y los lectores.

Ya una vez entrada en la lectura, quizá el rechazo -o más bien el desencuentro con algunos de los pasajes- es precisamente el uso de palabras propias de las regiones en que creció el autor y que sirven de escenario para el ficticio sitio donde se desarrollan los hechos, pero su uso es fundamental para la historia.

Concluyo en que es un relato que aporta mucho, tanto para el que pasa por él con el único objetivo de encontrarse con una historia particularmente interesante, como para quien busca los elementos para poder adentrarse a su vez en el mundo de la creación de relatos, construirse el camino para ser un escritor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vibración

Más allá de las letras: Narraciones desde el puerto de Magallanes, de Andrei Maldonado