HUMANO, PELIGROSAMENTE HUMANO
¿Qué es lo que define al hombre como “humano”? ¿En dónde radica la línea que lo separa de la animalidad? En todo caso la duda máxima sería ¿Y en qué consiste ser “humano”? En el discurso de Georges Bataille, la violencia es una línea por la cual el humano existe como tal. Una violencia trasgresora, que se da entre propios y que atañe a su medio. Una violencia que se sana a través de dos actos: uno, la ritualística del sacrificio animal, donde el hombre lleva lo mundano al campo de lo sagrado, y reafirma su posición como un ser superior al animal; dos, el erotismo como máximo estado de violencia y sacralidad. Para Bataille, la noción que tenemos nosotros mismos de nuestra finitud –aspecto que desconoce el animal- le confiere al hombre una existencia distinta en una interminable búsqueda de complementarse con lo divino: “Es debido a que somos humanos y a que vivimos en la sombría perspectiva de la muerte el que conozcamos la violencia exasperada, la violencia desesperada del erotism...