Largo proceso para olvidar a una mujer que ella jamás conoció. (Segunda parte)
Se escuchaba un tren por JOHNNY ANTU-HAP "Tenía unos ojos cristalinos que a la menor provocación brotaban en llanto." Les juro que se escuchaba un tren para cuando me desperté en ese lugar, en esa cama. No hacía mucho que se había acabado la noche y yo seguía molido de tanto trabajo, de tanto alcohol, de tanto escarbar en el corazón. Afortunadamente no estaba solo, Camila me había acompañado toda la noche, yo trascribía lo que esa vieja grabadora que había comprado a las afueras de la ciudad, horas antes había grabado y que ahora reproducía, mientras ella leía a Pizarnik en voz alta. Parece que desde un principio se habían caído muy bien, era la primera vez que la leía, y se echó a llorar cuando leyó “El despertar”, al igual que Alejandra; no Pizarnik, sino la otra Alejandra, cuando le regalé ese mismo libro en aquella cafetería que ya no existe. Sus voces eran muy distintas, pero había muchas similitudes en ellas, se parecían un poco anatómicamente, más o menos misma estatur...